LA SERPIENTE Y EL ELEFANTE
Una bebé serpiente se arrastraba por la selva, feliz de haber podido salir de su cueva, andaba y andaba por ahí, hasta que se encontró con un ser muy grande y el más extraño que había visto. Se había asustado mucho, ya que en su vida nunca había visto un animal así, pero este animal tenia un color que le pareció hermoso y así alegro a la serpiente que abandono su temor. Fue así como se le acercó y le hablo.
-¡Hola!- dijo la serpiente con una voz llena de silbidos y muy selvática -. ¿Quién eres tú? ¿Por qué eres tan grande y de un color tan bello?.
-Soy un bebé elefante- contestó el ser, con una voz suave-. Los elefantes somos así.

"Entre gustos no hay disgustos"
"lo cortes no quita lo valiente"
"El victorioso tiene muchos amigos, el vencido, buenos amigos"
-Te muestro un truco muy divertido?
- ¡Si,si!- exclamó la serpiente muy entusiasmada, sacando la lengua y asiendo un sonido raro para el elefante.
El elefante camino hacia un oasis muy cerca de hay alargo su trompa, inspiro muy rápido y luego espiro. Haciendo que el agua saliera de su nariz, la serpiente se entusiasmo tanto que lo quiso hacer y le pidió al elefante que le enseñara a hacerlo; después de muchas horas de intentos fallidos lo logro.Se veía chistoso al intentarlo pero era muy divertido
-¿Quieres que te enseñe a a arrastrarte por el piso?
-Si, me encantaría.
La bebé serpiente también le dio unas cuantas clases al elefante sobre el arte de arrastrarse por el piso, el elefante no lo podía lograr, ya que le parecía muy difícil. Le fue tan difícil a el bebe elefante aprender a caminar arrastrándose, como a la serpiente aprender a espirar agua por la nariz; mucho tiempo después lo pudo lograr, esto que aprendió a hacer era tan divertido para el elefante.
Así pasaron toda la mañana, divirtiéndose como amigos,burlándose del otro amistosamente. Hubieran pasado así todo el día si sus estómagos no hubieran empezado a crujir, recordándoles que era hora de comer.
- ¡Nos vemos mañana a la misma hora!- dijeron al despedirse.
-¡Hola mamá, mira lo que he aprendido a hacer!- grito el bebe elefante al llegar a casa . Y de inmediato empezó a arrastrarse por el piso, orgulloso de si mismo por haber aprendido lo que le enseño su amiga la serpiente.
"La intolerancia es la mayor enemiga de la amistad"
¡Triste época la nuestra!
Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio"
"Las amistades deben ser inmortales; las enemistades, mortales
La mamá al mirar lo que su hijo estaba haciendo, le dijo muy brava:
-¿Donde aprendiste ha hacer esas cosas?
-Me lo enseño mi amiga la serpiente.
-¡Que una serpiente! ¿hijo te ha mordido?
-No mamá, ¿ Pero, por qué me preguntas eso mamá?
-Por que la familia de las serpientes nos odia
-Pero la bebé serpiente no me odia mamá
-Cuando te muerda que podre hacer yo. No podrás acercarte a la serpiente nunca más ¿Entendiste Hijo?
-Mamá ella nunca me va ha morder-Le dijo el elefante a su mamá, un poco bravo.
-No podrás acercarte a la serpiente nunca más ¿Entendiste Hijo?- Le dice la mamá al elefante levantando un poco la voz.
-Si mamá. No volveré ha acercar la serpiente-respondió el elefante muy desanimado.
A lo que la mamá le dijo que almorzara,pero el elefante no quiso comer nada.Se le había quitado el hambre y no sabia por qué. (Lo que pasaba era que estaba muy triste ya que lo que le dijo su mamá no le había hecho nada bien).
A su amiga la serpiente le paso algo parecido.
-Mamá mira lo que aprendí ha hacer-dijo y le mostró a su mamá lo que le enseño su amigo.- Es muy divertido
-¿Qué haces, quien te enseño eso?
-Mi amigo el elefante, lo conocí esta mañana.
-No te seas amigo del elefante que conociste.
-Pero, mamá no es justo es un buen amigo.
-Te dije que no, así que cuando lo veas mátalo y Cometelo ¿Entiendes hijo?.
-Bueno mamá, lo haré.
La serpiente no podía imaginarse comiendo a su amigo no podía hacerlo, se sentía mal. Al siguiente día la serpiente y el elefante no se acercaron, ni hablaron se mantuvieron todo el día alejados uno del otro mirándose con odio, pero con un dolor en el corazón y así fue siempre.
"Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud." Edmund Burke.
"Los verdaderos amigos están en las buenas y las malas."
"El amigo verdadero no es solo el que brinda lo mejor, sino también el que evita que te pase lo peor."

